El 21 de septiembre es un día especial. Los brotes, los colores y las primeras flores anuncian que la primavera está nuevamente en camino. La naturaleza se renueva y nos invita, una vez más, a celebrar la vida. Y qué mejor que hacerlo en armonía con nuestros niños y jóvenes, que también están creciendo, no solo físicamente, sino aprendiendo, descubriendo y construyendo el futuro. Casi 450.000 niños y jóvenes tucumanos festejarán, o al menos sentirán, la primavera en su piel y en sus ojos. ¿Qué pasaría si este año agregáramos un nuevo condimento a la celebración? ¡Hagamos “farmear” lo verde! “Farmeemos” árboles, plantas, flores, sombra, colores y vida. Sería maravilloso que, al menos, un 10 % de nuestros niños y jóvenes -unos 45.000- participara en una jornada de arbolado en sus escuelas, colegios, veredas y espacios de las instituciones educativas. Que cada escuela plante. Que cada curso adopte un árbol. Que cada alumno pueda decir: “Este árbol lo planté yo”. Y que no se trate solamente de plantar. Que aprendamos a cuidarlos, a regarlos, a observar cómo crecen y a entender que detrás de cada árbol hay mucho más que madera y hojas: hay agua, sombra, biodiversidad, paisaje, aire y vida. Podríamos convertir el 21 de septiembre en una gran jornada provincial: una celebración de la primavera, pero también un enorme “farmeo” colectivo de lo verde y de lo esencial. Después de plantar, aprendamos, compartamos y, por supuesto...¡Festejemos!

Juan A. González

San Juan 158 - Lules